sábado, 6 de julio de 2013

Inicia verano 2013 en Baracoa con parque infantil reconstruido (+fotos)

La reapertura del parque infantil devastado cinco años atrás por la furia del mar distinguió el inicio oficial del Verano 2013 en Baracoa este sábado, seis de julio, actividad en la cual estuvieron presentes las principales autoridades políticas y gubernamentales del territorio.
  
Tomás Espinel Rivero, miembro del Comité Provincial de Partido Comunista de Cuba (PCC) en Guantánamo y su primer secretario en el municipio, cortó la cinta para dar paso a pequeños y padres que esperaban ansiosos en las afueras de la instalación remodelada.

En nombre de los baracoenses Espinel agradeció a constructores y demás personas responsabilizadas con la ejecución del proyecto, así como a Francisco Resta y Paula Giusti, un matrimonio italiano que en gesto solidario donó los juegos plásticos ubicados en el parque.

En la actividad se reconoció con diplomas a las direcciones municipales de la Unidad Presupuesta de Comunales y de la Empresa Provincial de la Construcción, además de cinco de los constructores que laboraron a pie de obra en la remodelación del parque infantil.

Alexis Matos Lores, miembro del Buró Municipal de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), pronunció las palabras de inauguración del período estival que con la máxima Alegría que nos une se dedica a la familia, la juventud y a los 60 años del asalto al cuartel Moncada.

En el malecón de la ciudad se congregaron personas de todas las edades para disfrutar la exhibición canina protagonizada por integrantes del club canino de La Reforma y sus mascotas, así como la presentación del coro infantil Campanitas vivas, juegos de participación y otras opciones recreativas.

jueves, 4 de julio de 2013

Ambiciones comunitarias

Baracoa vuelve a tener una nominación a un premio de cultura comunitaria que traspasa sus límites territoriales.

Antes fueron nominados y premiados a nivel provincial, en la categoría Personalidad, María Court Hernández, directora de la biblioteca municipal Raúl Gómez García, y Alejandro Hartmann Matos, director del Museo Fuerte-Matachín.

El propio Hartmann ya había merecido el Premio Nacional de Cultura Comunitaria en el 2005 en la categoría Personalidad, y un año antes se había entregado igual reconocimiento al Proyecto músico-danzario Kiribá-Nengón, en la categoría Institución.

Pues bien, la más reciente nominación a un premio de cultura comunitaria por Baracoa en Guantánamo la recibe el licenciado Rosendo Romero Suárez, pero en dos categorías a la vez: la de Proyecto Comunitario, y la de Personalidad.

¿Quién es Rosendo Romero Suárez? Muchos de los que conocemos de cerca la imagen del sector cultural, y en específico artístico del municipio, sabemos que este profesional organiza y hace posible cada mes ese ya arraigado espacio conocido como El Patio de Rosendo, y promocionado como un proyecto socio-cultural al servicio de la comunidad.

La persona a la que hago referencia es alguien asociado además, como organizador, al primer y único Festival Nacional de la Trova en homenaje a Oscar Montero, "Cayamba", realizado en Baracoa, así como a otros notables momentos cristalizados gracias al estoicismo de los implicados.

También es posible encontrarlo en los festivales que acogen zonas rurales del municipio para resaltar tradiciones y destacar la existencia de un producto, su influencia, en la vida de los pobladores.

Me refiero a festivales como el de La Farola, en las localidades de Sabaneta, Las María, Cagüeybaje y Palma Clara; el del cangrejo, en Mosquitero; el del marisco, en Boca de Yumurí; o el del cacao, en El Jamal, por mencionar algunos, y en los que Romero Suárez suele estar como jurado para evaluar platos típicos confeccionados, entre los cuales se distinguen los de mejor calidad, presentación y originalidad.

Podría haber más en esta reseña, pero más importante es decir que su pasión por lo que lo ocupa, y su demostrada profesionalidad han posibilitado que Baracoa tenga, después de varios años, otro representante en las nominaciones anuales al Premio de Cultura Comunitaria de la provincia de Guantánamo.
Con sentido de justicia, Rosendo Romero Suárez merece el nombramiento, y 
Baracoa, tierra pródiga en legado cultural y artístico, lo celebra.

Ojalá publiquemos en este sitio digital que el proyecto comunitario El Patio de Rosendo, o su gestor y artífice, han sido reconocidos con el galardón al que aspiran.

Si no sucede este año, sucederá. Estoy seguro, como lo estoy de que luego habrá otro escalón que ascender.+

Prevén reinaugurar parque infantil de Baracoa en julio próximo

Luego de varias modificaciones al cronograma inicial de reconstrucción del Parque Infantil de Baracoa, se prevé que la instalación preste servicio completo el 6 de julio próximo.

Al decir de Ariel Rodríguez Zúñiga, inversionista a pie de obra, trabajadores de la Unidad Presupuestada de Comunales en el municipio asumen hoy labores de terminación en áreas verdes y senderos del establecimiento.

Rodríguez Zúñiga agregó que con el objetivo de eliminar barreras arquitectónicas se construye una rampa para minusválidos a la entrada de la instalación.

Desde finales del pasado año presta servicio la cafetería del Parque Infantil de Baracoa, mientras muy pronto estarán a disposición del público una pista de patinaje y baile, así como áreas de juegos, de exhibición y venta de peces.

Música cubana alternativa en la Ciudad Primada de Cuba

El arte joven se adueñará de la Ciudad Primada de Cuba del 18 al 20 de julio próximos a través del Festival de música cubana alternativa Leche Kortada, auspiciado por los miembros de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Baracoa.

Para el evento se diseñaron muestras audiovisuales, comentarios especializados, conferencias y conciertos de grupos de trova, reggae, rock, son, flamenco, rap, hip-hop y fusión, como Éter, King Mayún y Morbo, de la Primera Villa; Barra Abierta, de Guantánamo, que realizarán presentaciones en el Parque Cristóbal Colón y en el Museo Fuerte Matachín.

El programa de actividades también prevé descargas de música electrónica con la participación de Deejays del Laboratorio, que cultiva el mencionado estilo en Santiago de Cuba, explicó Antonio Ernesto Planos Samón, presidente de la célula de la AHS en Baracoa.
 
Al decir de Planos Samón, el festival es una alusión al mundo audiovisual de la extinta Unión Soviética de finales de los años 80, tomando como ejemplo a los animados del Cartero Fogón en la Ciudad de Leche Kortada. "Es también una oportunidad de amor y comprensión para resaltar valores humanos desde la música", precisó.

De mitos y maldiciones rotas en la Primera Villa de Cuba

Si la gente se va, si se pierden las cosechas de café y cacao, si fracasan los negocios o si las grandes iniciativas se convierten en polvo con el paso de los años, en Baracoa muchos le echan la culpa al "Pelú", español emigrado a Cuba en el siglo XIX a quien los pobladores de la primera capital y obispado de este archipiélago le adjudican una vieja maldición.

Dicen que sus últimas palabras, en el muelle de La Primada, justo antes de abordar el barco que lo llevaría de regreso a su tierra natal fueron: "en Baracoa se harán muchos buenos planes, se generarán muchas buenas ideas, pero todas se desmoronarán, nada se le cumplirá". Y para algunos así fue.

Basta caminar por la ciudad, conversar con los vecinos, para que el sentimiento fatalista salga a flote y alguien mencione el antiguo vaticinio. Es un fenómeno extraño, difícil de entender, casi como si la leyenda en que se convirtió el antillano estuviera fuertemente anclada a las maltratadas raíces de esa zona de Cuba donde hasta la primera mitad del siglo XX sólo había un hospitalito rural a más de 230 kilómetros de Santiago de Cuba, que por aquel entonces era la capital de Oriente.

Hoy allí hay un Hospital Clínico Quirúrgico, el segundo en importancia de Guantánamo, y una red asistencial que abarca 81 instalaciones entre policlínicas, salas de rehabilitación, consultorios y servicios de urgencia.

También se construye actualmente un Acueducto por Gravedad, con planta potabilizadora incluida, que eliminará las carencias de agua que sufren sus habitantes a pesar de vivir, paradójicamente, en la mayor reserva acuífera de la América insular.

Como región, el municipio integra el macizo Nipe-Sagua-Baracoa, asiento de la mayor y más importante de las Reservas de la Biosfera declaradas por la UNESCO en el Caribe insular, atesora la floresta más abundante de Cuba (encabezada por las mayores plantaciones de coco y cacao del país) y las más grandes reservas de madera dura y preciosa.

Todo eso sin contar que en Baracoa el turismo crece como la espuma, existen una docena de instituciones culturales, es zona de relevantes hallazgos arqueológicos y sobran los protagonismos históricos:

Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa fue la primera villa fundada por los españoles en Cuba, de allá era el cacique Guamá y muy cerca de sus montañas fue quemado el indio Hatuey, los ataques de corsarios y piratas de que fue víctima le heredaron impresionantes leyendas que contar y los haitianos asentados en sus tierras -con sus innovaciones tecnológicas y sus cultivos- la convirtieron en un importante polo productivo.

Y, aún así, a muchos por allá todavía les gusta demasiado la historia del andrajoso, tildado de loco, con barba de pelos rizos sin peinar, pantalones remangados y pies descalzos que deambulaba por la ciudad pidiendo limosnas, o rezando en agradecimiento a una taza de café o un plato de comida hasta que le dio por maldecir.

"La gente le tiraba piedras, le decía cosas feas, y eso a nadie le gusta", me comentó un baracoeso. Y, en efecto, era esa la causa de la furia del Pelú, cuyo mito sobrevivió varios siglos... e importantes cambios.

Se llamaba Vicente Rodríguez, era natural de Poza, provincia de La Coruña, en España, donde nació en 1857, y llegó a Cuba como la mayoría de los peninsulares en busca de una fortuna que no la encontró. Según bibliografías digitales aquí en la Isla se trasformó en misionero, dio sus pertenencias a los más pobres y caminó sin rumbo fijo por el oriente del país evangelizando.

A Baracoa llegó en 1893 y volvió en 1896. Fue en este segundo viaje a La Primada cuando, confundiéndolo con un mendigo ya falto de cordura, los habitantes del poblado de Sabana, hoy perteneciente a Maisí, lo apedrearon y expulsaron de la ciudad.

Pero los tiempos que dieron origen a su leyenda y la "mala suerte" que sobrevino después debido a la explotación desmedida de los consorcios norteamericanos de las riquezas de 

La Primada, ya quedó en el pasado. Otra es la realidad de ese extremo de Cuba desde 1959, cuando la Revolución "sacudió" hasta el último rincón del archipiélago de los sinsabores del misticismo y la colonización imperialista.

martes, 25 de junio de 2013

La Primada de Cuba

En Guantánamo, ubicada en el extremo oriental de la Isla de Cuba y una región predominantemente montañosa de profundos contrastes, se halla Baracoa, también la Ciudad Primada y declarada Monumento Nacional.

Esta pintoresca ciudad es bañada por el río Miel. Entre sus atracciones naturales se encuentra el río Toa, marcado por numerosas cascadas. La más conocida es El Saltadero, con 17 metros de altura.

También es posible deleitarse con tanto monte alrededor. Vista desde lejos, una colina en las inmediaciones de la ciudad asemeja a una joven echada: la llamada la Bella Durmiente.

En esta ciudad se conserva dentro de una vitrina y con un pedestal de plata la Cruz de la Parra, símbolo de la cristiandad, traída por Cristóbal Colón en su primer viaje.

Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa (1511) fue la primera de las siete villas fundadas en la mayor de las Antillas por el Adelantado español Diego Velázquez, convirtiéndose de hecho en la primera capital y episcopado de Cuba.

Es hoy el centro de una pintoresca localidad de 900 km2 de superficie que conserva bosques similares a los de la época colonial. Es identificada por muchos con un sistema sui generis de elevación de cima aplanada bautizada con el nombre de El Yunque de Baracoa.

El acceso por carretera a esta localidad es por sí un atractivo para los visitantes. La Farola es un serpenteante viaducto construido en la primera mitad de la década de 1960, con 11 puentes colgantes cuya altura máxima se encuentra en un lugar conocido como Alto de Cotilla, a 600 metros sobre el nivel del mar.

La ciudad tiene también un aeropuerto nacional que se ocupa de las operaciones de los aviones de tamaño pequeño y mediano.

En Baracoa se conservan aún claras evidencias del sólido sistema de fortificaciones coloniales. Están ahí los fuertes Matachín, donde hoy se encuentra el Museo Municipal; La Punta, que funciona actualmente como restaurante; y Seboruco o El Castillo de la villa, devenido hotel confortable.

También la escoltan los torreones de Joa y Caguasey. Todos ellos fueron construidos para defender la ciudad del asedio de piratas y corsarios.

Continúa recuperación cacaotera en Baracoa

La producción de cacao en Baracoa, municipio responsable de alrededor del 75 por ciento del cultivo en el país, continúa su recuperación debido a la estabilidad en las condiciones climatológicas, el manejo eficiente de la cosecha y un adecuado programa de desarrollo hasta el 2020.

En lo que va de año los cacaoteros baracoenses ya acopiaron más de 580 toneladas de la bellota, de un plan de 380; vendieron a la industria 315, de unas 300 contratadas y garantizaron sus metas para la exportación.

"Es una señal de que todos los compromisos de la actual cosecha se cumplirán", aseguró al evaluar esos resultados Alexis Toirac, director de la Empresa de Café y Cacao en el territorio.

No obstante, los volúmenes previstos serán inferiores a los alcanzados en 2012, cuando acopiaron 1 553 toneladas, debido al daño que el huracán Sandy causó al follaje y a la floración del 60 por ciento de las plantaciones, aclaró el directivo.

Sin embargo, precisó que de mantenerse las condiciones normales del clima en Baracoa la actividad cacaotera seguirá cuesta arriba, apoyada en indicadores de eficiencia como la entrega de mayor cantidad de cacao de primera calidad (el 93 por ciento de lo acopiado hasta mayo) y la reducción del ciclo de recogida de 15 a siete días para minimizar pérdidas en los campos.

Destacó Toirac que el adecuado tratamiento cultural a las plantaciones, la siembra de unas 300 hectáreas del cultivo y la resiembra de otras 168 en este año, apuntan al cumplimiento estricto del programa de desarrollo diseñado hasta el 2020.

La estrategia permitirá elevar los actuales rendimientos de 0,48 toneladas por hectárea a 0,80 para alcanzar las 2 mil 334 toneladas anuales de ese renglón económico en el mayor enclave productivo cubano.

Escrito por Lisván Lescaille Durand webbaracoa@cmd.